January 2006


Seguimos vivos, o eso creo… ha sido una semana nefasta… por diversos motivos…

Primero: la primera escapada prevista del año ha tenido que ser abortada… ¿el motivo? una eterna despedida que parece no acabar nunca… ¿consecuencias? viaje a Tolouse aplazado y me quedo sin ver a Oasis por décimoquinta ocasión… la cosa ya se había torcido con la caída de los Stereophonics del cartel al comienzo de la semana, aunque aún así, me hacía cierta ilusión, la verdad… pero bueno, otra vez será… al fin y al cabo, iba a ser el mismo concierto de siempre (frases para el autoengaño)… el viaje prometía, ciertamente…

Segundo: servidor ha decidido destrozarse por completo la vida y ahondar un poco más en su calvario personal… y es que he comenzado las gestiones (realmente avanzadas a día de hoy…) para la adquisición de una vivienda… supongo que mi vida necesitaba un punto de inflexión definitivo… esperemos que sea así y que esto suponga el comienzo de muchas cosas… independencia… nos hacemos mayores, es evidente…

Musicalmente hablando, semana realmente sosa… sin apenas tiempo de pasar nuevas cosas al i-pod… lo que realmente es una excusa para seguir escuchando a todas horas a los Arab Strap… canción del día, Glue, de los escoceses…

Sex without love is a good ride worth trying but love without sex is second only to dying. When kissing is missing and legs stay shut tight you’ll hate every morning and dread every night. Don’t drag it out when you’ve lost your glue. You’ll always feel lonely and always be minging, you won’t notice colours and you’ll never hear singing. The surest sign ever that good times are ending is sharing a sleeping space with no fucking pending. Don’t drag it out too far, don’t do what I do.

Fin de semana aparentemente tranquilo y esperando que las obligaciones laborales no salpiquen…

Velada triple anoche en el Café La Palma… primero, The Otto Show, el proyecto en solitario de Otto Smart, el tercer componente de The Montgolfier Brothers… solo, acompañado de su guitarra, su propuesta resulta demasiado plana y lineal… estuvo el tiempo suficiente como para no hacerse pesado en exceso… algo que no ocurriría con los segundos invitados de la noche, Southern Arts Society… una guitarra y un bajo arropados por una capa de electrónica, que acabaron por hacerse interminables… se me asemejaron a unos Hood insulsos y descafeinados… y vi muchos bostezos a mi alrededor, todo sea dicho…

Y llegó el gran momento de la noche… de nuevo Otto Smart, acompañado ahora de Roger Quigley y Mark Tranmer, es decir, los Montgolfier Brothers al completo, hacían acto de aparición pasadas las 11 de la noche… he de decir que, aunque los había visto previamente (el año pasado, en Sevilla, en el South Pop Festival), sobrepasaron mis expectativas… estuvieron deslumbrantes, emocionantes, intensos y, sobre todo, transmitieron… mucho más aún que en sus discos… setlist:

1) Seventeen stars
2) Don´t get upset if I…
3) Even if my mind can´t tell you
4) All my bad thoughts
5) The world is flat
6) Koffee pot blues
7) Brecht´s lost waltz
8) Journey´s end
9) It´s over, it´s ended, it´s finished, it´s done

10) Pro-celebrity standing around
11) Between two points

Impresionante me sigue pareciendo ese Even if my mind can’t tell you… salí absolutamente encantado… y, en caliente, y parafraseando al gran Antonio Gasset, y adaptando sus palabras al mundo musical, concluiré diciendo que, a pesar de que aún estemos en enero, si a final de año el concierto de anoche no está entre los cinco mejores del 2006, será signo inequívoco de que habrá sido un año excelente a lo que a directos se refiere… si pasan cerca de tu ciudad, no te los pierdas…

En otro orden de cosas, hoy tiene lugar un curioso décimo aniversario… hoy se cumplen diez años desde que vi en directo a Oasis por primera vez… efectivamente, fue un lunes 22 de enero de 1996 en el Ingleston Exhibition Centre de Edimburgo, Escocia… de por medio, un concurso radiofónico… cómo pasa el tiempo, hay que joderse…

Pensé que nunca llegaría, pero ya ven… al final termina llegando siempre… semana demasiado intensa laboralmente hablando, lo cual hace que uno llegue demasiado cansado a casa y sin muchas ganas de hacer nada… excepto pincharse el i-pod en vena… este finde promete ser el último de despedida… además, mañana, concierto de los Montgolfier Brothers en el Café La Palma… la semana que viene también se presenta complicada en lo laboral… pero da igual… cada vez queda menos para la primera escapada del año, para la gira de Depeche Mode y, sobre todo, para el concierto de Arab Strap… ellos siguen inundando mi cabeza de pensamientos… esta mañana sonó su Who named the days? más fuerte que nunca…

I never slam the door these days then again, i’m never here. And you know where to find me with my oldest friend I hold so dear. Who named the days? Who named this mess? I don’t care what she says; I need to get out less. Me and him go back a long way and his advice has always been shite. But he knows how to make me laugh, I’ve never bothered if he’s right. Who named the days? Who named this mess? I don’t care what she says, I need to get out less. But sometimes when I’m with him I just stop being me. And he knows, on my own, I could never be the man he’s always wanted me to be. He makes me treat girls like shit. He makes me lie to them and use them. I think he loves to watch me playing games and he loves to watch me lose them.

Y no me refiero precisamente a la película, sino a mi noche del sábado… ufffffffff… menudo tema… hacía tiempo que no vivía un domingo con semejante resaca… lo peor de todo es que ha sido una resaca por cantidad, no por garrafón… lo cual engrandece el alcance de la “gesta”… anoche, por primera vez además, comenzamos a llevar a cabo nuestro particular “plan petaca”, aunque de manera algo arcaica, eso sí, encaminado a evitar la bazofia de alcohol que últimamente sirven allá dondequiera que uno va… se pueden imaginar cómo ha transcurrido el día de hoy… vegetando de manera inhumana y con los típicos pensamientos que a uno le invaden cuando se encuentra en tan lamentable estado: “no vuelvo a probar la ginebra mientras viva”, “no vuelvo a beber alcohol”, “el próximo finde me quedo en casa descansando”… menos mal que uno tiene ya cierta edad para no doblegarse ante tan estúpidos pensamientos… mosno… de cualquier forma, como no acabemos pronto con el carrusel de despedidas a nuestro colega Luisete, no respondo y mi salud tampoco… pírate ya, por dios!!!

Sea como sea, no hay mal que por bien no venga… hoy he descubierto el poder curativo y reparador de los Arab Strap, un grupo que se engrandece cada día más en mi cabeza… concretamente, uno de sus discos, el segundo: Philophobia… una maravilla… una jodida obra de arte… capaz de sumirte en una nube, una especie de sueño musical… la voz de Aidan Moffat, los textos, consiguen contagiarte de ese aire, de ese ambiente de decadencia, de fracaso en todos los sentidos, al fin y al cabo… lo peor es asumirlo… lo bonito es disfrutarlo… no hay mal que por bien no venga… ansiedad, esa es la palabra que mejor define mi estado ante la visita a Madrid de los escoceses el próximo 24 de febrero…

En otro orden de cosas, hoy ha sido día de actualizaciones en el portal… primero, una reseña del disco de The Secret Society:

Reseña “Sad boys dance when no one’s watching - the secret society

Segundo, la entrevista con Abel Hernández, sobre su nuevo proyecto en solitario, El Hijo:

Entrevista con Abel Hernández

Esta semana que ya acaba también me ha servido para desenmascarar a las dos bandas británicas de moda, Artic Monkeys y The Kooks… que nadie se deje vender la moto… son dos grupos por encima de la media, vale, pero que no pasan del bien y que terminan por hacerse pesados… a ver si saco tiempo y me explayo…

Menudo tema… no hay quien lo entienda… y, en cierto modo, haga lo que uno haga, siempre va a estar sometido a la feroz crítica de ambos bandos… y, lo mejor de todo, sin pertenecer ni decantarse por ninguno de ellos… hay que joderse… vamos a ponernos en un par de “suponeres”…

- caso A… pongamos que uno defiende o, incluso, en un acto de atrevimiento sin igual, le gusta una banda como Coldplay… pero vayamos más allá… puestos a ser radicales, no vamos a quedarnos ahí… pongamos que estamos locos y que a uno le gusta su último disco, X&Y… pues hemos pisado mierda… y es que, ¿a quién se le ocurre? ¿eres tonto? ¿acaso no sabes que Coldplay ahora son una máquina imparable de hacer dinero? ¿acaso no sabes que salen en los 40 principales y que su líder, el megalómano Chris Martin, sale en las revistas del corazón? pero si le conoce hasta mi madre, no me jodas!!!!! Pues sí… hay que renegar de ese tipo de bandas… ni te molestes en escucharlos… reniega directamente de ellos… son comerciales, son unos vendidos… a la mierda!!!!!!!!!!!!! (que diría aquel)… sólo si cumples esas premisas, serás un tipejo o una tipeja moderno o moderna… sólo así estarás en la onda y serás aceptado socialmente… sólo así podrás debatir en las veladas nocturnas de los garitos más guays sin ser lapidado… e, incluso, quién sabe… quizás si das con alguien extremadamente radical, pueda ser un motivo de atracción y hasta puedas pillar… de lo contrario, si renuncias a tales afirmaciones, los esnobs se te comerán vivo… a ti te va el mainstream… ¿qué será lo próximo, chaval? ¿Robbie Williams? ¿James Blunt? venga… seguro que escondes sus CD’s en tu estantería… confiesa!!!

- caso B… si es que, cuando digo que nos movemos en tierra de nadie, lo digo con total certeza… pongamos que rozo la subnormalidad profunda (mmmmm… que conste que digo “pongamos que”)… que voy a ver a Coldplay al Palacio de los Deportes… que me da la impresión (ni impresión ni hostias… realmente fue así!) que Chris Martin sale dispuesto a gustarse a sí mismo, a hacer más gruesa, aún, su leyenda de megalómano… que está más pendiente de soltar algún chascarrillo en castellano que de tocar el piano… que inunda el concierto de actos preconcebidos y estudiados al dedillo (como por ejemplo tomar un móvil prestado en Talk…) más allá de lo musical… más allá de lo único que, al fin y al cabo, a mí me importa: sus canciones… pongamos que salgo decepcionado del concierto por todos esos detalles y así lo hago saber en la reseña correspondiente publicada en este portal… ¿qué mas da que uno exponga de la manera más absolutamente sincera sus impresiones? Veredicto: soy un jodido esnob… aquel que se pasa la mañana haciendo radio-zapping entre los 40 principales y Kiss FM, aquel que apenas acude a conciertos, que apenas conoce tus hábitos musicales, aquel que ha salido extasiadísimo del concierto porque el bueno de Chris Martin pasó corriendo a su lado o pronunció la palabra “cojones” (uffff… qué subidón, eh!!!!); te juzgará impunemente y así te lo hará saber… eres un modernillo… apestas…

Sea como fuere, estamos jodidos… y hasta los webos de unos y otros…

Todo comenzó el pasado miércoles… primer concierto del año… bajo el nombre de Nuevo Folk Británico, tenía lugar la pasada semana un interesante ciclo musical en la madrileña Casa Encendida… de las tres actuaciones, asistí a dos de ellas… Primero, Adem, el miércoles, un cantautor al que le va el folk más minimalista… guitarras acústicas, un teclado y unas mínimas percusiones de juguete son las armas de las que se vale este londinense… actuación más que correcta, que finalizó versioneando el Unravel de Björk… aunque, personalmente, me encantó uno de los temas contenidos en su disco de debut… el debut, Homesongs… el tema, These are your friends

Jueves, Aberfeldy… escoceses, me recordaron mucho mucho a The Essex Green… casi más que a Belle and Sebastian, con los que se los compara a menudo… musicalmente, presentaron nuevos temas de lo que será su segundo álbum, además de repasar el primero… especialmente notables Surly girl y Something I must tell you… anecdótica la actitud de su cantante, Riley Briggs, quien se mostró increíblemente simpático hasta el punto de que, por momentos, aquello pareció un monólogo del Club de la Comedia… gran velada musical, sí señor…

Viernes, día de Reyes… escasez de regalos… es lo que hay cuando uno ha sido malo… tercer día consecutivo de concierto… Doss+ The Joe K-Plan en la sala El Juglar… grandísima sorpresa por la calidad de sonido de la sala, y por la intensidad y fuerza de los grupos… especialmente los segundos, un dúo provisto, únicamente, de batería y guitarra eléctrica, quienes, con una propuesta meramente instrumental, consiguieron llamar la atención de todos aquellos quienes no los conocíamos… próximas citas con The Joe K-Plan: 24 de febrero en el Café La Palma acompañados de los valencianos Zener, el 3 de marzo en Siroco con los canarios Coconot; y el 4 de marzo en Barcelona, en la sala Sidecar, también con Coconot… escúchalos en www.myspace.com/thejoekplan

El sábado se me pasó volando… es lo que tiene levantarse tarde… nada más comer, tiempo para un café y para salir disparado al cine… Jarhead de Sam Mendes fue la elegida… nada del otro mundo, no nos engañemos… no creo que aporte demasiado que no hayan aportado ya otras películas del género bélico… interesante, sin más… eso sí, encantado de haber visitado al fin una sala de cine tras varios meses de ausencia… y, tras la pertinente cena rodeado de amigos, visita a un garito que no había visitado nunca antes a pesar de haber oído hablar de él en numerosas ocasiones… el Wild thing bar… un lugar genial, muy bien decorado, y en el que abunda la buena música… lástima que pille tan a tomar por culo de donde vivo y de todos los sitios por los que suelo moverme… en fin…

Domingo… al fin tiempo para vegetar… y para acabar el resumen musical 2005 de notesalves… demasiado “mainstream”… lo sé…

Resumen 2005 en ¡No te salves!

Semana tranquila esta que comienza…
Objetivos musicales para estos días: terminar de formarme una opinión sobre los nuevos pelotazos británicos que nos quieren vender… Artic Monkeys y The Kooks, sobre todo… y The Paddingtons también, cuya existencia no conocía hasta el pasado sábado…

Tiende ya a ser una sana costumbre… La primera semana del año, después de las fiestas navideñas, huimos hacía algún sitio antes de empezar de nuevo con la rutina… La verdad es que nos sienta muy bien eso de olvidar y perderse en algún lugar, realentizando la inevitable vuelta a la realidad. Una buena forma de comenzar el año.

Si hay un lugar en el mundo donde logramos esa anhelada tranquilidad es Portugal, no sabría decir muy bien por qué. Es cruzar la frontera, atrasar una hora el reloj y parece que todo va más despacio. Esta vez queríamos conocer el norte de Portugal y hemos establecido el centro de operaciones en Guimarães, desde donde hemos visitado también Oporto y Braga.

Las ciudades esconden un pasado de riqueza y esplendor donde Portugal era la primera potencia mundial, cuando el portugués se hablaba en medio mundo. Edificios portentosos olvidados que testifican otra época que se contrarestan con el colorido de humildes casas de madera. Es díficil explicar con palabras, probemos con imágenes:

Guimaraes
Braga
Oporto, puerto

By Arab Strap… estaría escuchando esta hipnótica canción noches y noches y más noches… sencillamente, perfecta…

I need them for headaches, I need them for skin. And we need it for a night out and sometimes for a night in. And the room stinks of poppers, the bog’s full of bile. At least I’m not shitting blood again. I always say it’s the worst in a while. I hear we had a good time. I hear I was a riot. I would’ve like me a lot last night, I could’ve put me to shame last night. I feel out with my lover, I fell out with my friends. I’m still trying to decide where the weekend ends. No solids on Sunday, we can eat in the week. You said I was fucked - you’ve got some fucking cheek You said you had a good time. You said I was a riot. I really loved you a lot last night. I could’ve hugged you to death last night.

La nochevieja transcurrió discretamente… hace ya varios años en los que, más allá de la bazofia de ciudad en la que uno vive y los sitios apestosos de siempre (los únicos que no cobran entrada esa noche), realmente, la única alegría, por así decirlo, reside en ver a los colegas de toda la vida y tomarse las primeras copas del año con ellos, mientras se comparten las primeras risas… aunque he de admitir que mucho mejor estuvo la fiesta de la noche anterior en la que un buen amigo inauguraba de forma oficial su casa… menudo tema… además, dicha fiesta parece que tendrá segunda parte en un par de semanas…

En lo personal, el primer día del año no comenzó demasiado bien, la verdad… un inquietante sueño (¿pesadilla?) me atormentó la primera noche del 2006 y sobresaltó mi primer despertar… un sueño disfrazado de persona… y es que parece que hay recuerdos que no desaparecen jamás… tan sólo espero que no sea una premonición… debería pedirme una lobotomía para los reyes… creo que la voy necesitando…

Pero en este comienzo de año, no todo ha sido negativo… aprovechando la ausencia del resto de personas que habitan en mi casa, aproveché para poner uno de esos canales de cine que nunca puedo ver excepto cuando estoy solo… así, pude disfrutar de dos grandes películas… Gato blanco, gato negro del genial Emir Kusturica (increíble, pero no lo había visto aún), y Código desconocido, del radical Michael Haneke… dos películas diametralmente opuestas, pero geniales, sin duda… dos películas que hicieron que me cuestionara por qué tengo al cine tan abandonado últimamente… otro propósito para el 2006… recuperar el cine…

Hoy, tarde tranquila… de nuevo tregua en casa, con lo que pude aprovechar para escuchar música en la intimidad… el último descanso antes de volver mañana al trabajo… me acompañaron el Comfort of strangers de Beth Orton (a pesar de su apariencia lineal, creo que es un disco a descubrir… a mí cada vez me gusta más) y el Sad boys dance when no one’s watching de The Secret Society (otro disco que apunta muy buenas maneras)…

A pesar de ser la primera semana del año, no hay más tiempo que perder… el miércoles y el jueves, dos citas en La Casa Encendida con Adem y Aberfeldy (enmascaradas bajo un ciclo llamado “Nuevo Folk Británico”); y el viernes, aunque aún en proyecto, Doss y The Joe-K Plan en El Juglar