Menudo tema… no hay quien lo entienda… y, en cierto modo, haga lo que uno haga, siempre va a estar sometido a la feroz crítica de ambos bandos… y, lo mejor de todo, sin pertenecer ni decantarse por ninguno de ellos… hay que joderse… vamos a ponernos en un par de “suponeres”…

- caso A… pongamos que uno defiende o, incluso, en un acto de atrevimiento sin igual, le gusta una banda como Coldplay… pero vayamos más allá… puestos a ser radicales, no vamos a quedarnos ahí… pongamos que estamos locos y que a uno le gusta su último disco, X&Y… pues hemos pisado mierda… y es que, ¿a quién se le ocurre? ¿eres tonto? ¿acaso no sabes que Coldplay ahora son una máquina imparable de hacer dinero? ¿acaso no sabes que salen en los 40 principales y que su líder, el megalómano Chris Martin, sale en las revistas del corazón? pero si le conoce hasta mi madre, no me jodas!!!!! Pues sí… hay que renegar de ese tipo de bandas… ni te molestes en escucharlos… reniega directamente de ellos… son comerciales, son unos vendidos… a la mierda!!!!!!!!!!!!! (que diría aquel)… sólo si cumples esas premisas, serás un tipejo o una tipeja moderno o moderna… sólo así estarás en la onda y serás aceptado socialmente… sólo así podrás debatir en las veladas nocturnas de los garitos más guays sin ser lapidado… e, incluso, quién sabe… quizás si das con alguien extremadamente radical, pueda ser un motivo de atracción y hasta puedas pillar… de lo contrario, si renuncias a tales afirmaciones, los esnobs se te comerán vivo… a ti te va el mainstream… ¿qué será lo próximo, chaval? ¿Robbie Williams? ¿James Blunt? venga… seguro que escondes sus CD’s en tu estantería… confiesa!!!

- caso B… si es que, cuando digo que nos movemos en tierra de nadie, lo digo con total certeza… pongamos que rozo la subnormalidad profunda (mmmmm… que conste que digo “pongamos que”)… que voy a ver a Coldplay al Palacio de los Deportes… que me da la impresión (ni impresión ni hostias… realmente fue así!) que Chris Martin sale dispuesto a gustarse a sí mismo, a hacer más gruesa, aún, su leyenda de megalómano… que está más pendiente de soltar algún chascarrillo en castellano que de tocar el piano… que inunda el concierto de actos preconcebidos y estudiados al dedillo (como por ejemplo tomar un móvil prestado en Talk…) más allá de lo musical… más allá de lo único que, al fin y al cabo, a mí me importa: sus canciones… pongamos que salgo decepcionado del concierto por todos esos detalles y así lo hago saber en la reseña correspondiente publicada en este portal… ¿qué mas da que uno exponga de la manera más absolutamente sincera sus impresiones? Veredicto: soy un jodido esnob… aquel que se pasa la mañana haciendo radio-zapping entre los 40 principales y Kiss FM, aquel que apenas acude a conciertos, que apenas conoce tus hábitos musicales, aquel que ha salido extasiadísimo del concierto porque el bueno de Chris Martin pasó corriendo a su lado o pronunció la palabra “cojones” (uffff… qué subidón, eh!!!!); te juzgará impunemente y así te lo hará saber… eres un modernillo… apestas…

Sea como fuere, estamos jodidos… y hasta los webos de unos y otros…