September 2008


Darse un paseo por una tienda de discos supongo que será algo que acabará en el recuerdo y que dentro de unos años las nuevas generaciones se llevarán las manos a la cabeza pensando que alguna vez existió. Cierto es, que cuando sabes lo quieres, Internet puede ser la opción más rápida, pero cuando simplemente quieres pasear viendo las últimas novedades o revolver por algún cajón de discos olvidados, no veo que este medio sea también la mejor opción. En fin, dejando un lado las batallitas, cada vez más frecuentes por otro lado, en uno de esos paseos me encontré con un recopilatorio de esos grupos míticos de la época universitaria que era ya casi imposible de encontrar y que perseguía hace tiempo. Como me ocurrió hace unos años con el Inquilino Comunista, ahora me encuentro con Psilicon Flesh y un recopilatorio publicado por PIAS llamado como uno de sus singles imprescindibles “No shame”.

Psilicon Flesh fueron dos veces a Cáceres y me dejaron marcado para siempre. De las distorsiones, ruido, gritos, sudor y empujones de sus primeros trabajos a las sombras y atmósferas asfixiantes de aquel Environmental que, por cierto, acabe comprando en aquellos tiempos de cintas TDK. Concierto en aquella imborrable Sala Berlín que se defendía incansable a ritmos latinos y artistas encumbrados por los 40 principales. Y el último en aquel otro bastión de la Madrila que cambiaba de nombre cada semana pero que marcó, quizás, la mejor época de conciertos que yo recuerde de la capital extremeña.

En fin, muchos recuerdos que se destapan inesperadamente.

Psilicon Flesh - No shame

Este verano quizás haya sido el más caótico y estresante que recuerde. Supongo que ha sido necesario invertirlo, o desperdiciarlo según se mire… El caso es que ha llegado septiembre y este portal ha sido la principal víctima de esa extraña inversión. En fin, que arrepentirse o pensar en lo que pudo ser y no fue nunca ha servido para nada, pienso que es mejor pensar desde el punto en el que estás ahora mismo… Así pues, tarderemos tiempo en volver a tener el engranaje engrasado y disponer de un ritmo de actualizaciones razonable. Al menos esa es la intención.