Llevo algo más de seis años con este webzine y, en este tiempo, no hubo muchas alegrías, quizás las decepciones es lo que más abunda. No obstante, hubo un momento, no me acuerdo cuando, que conseguí abstraerme de lo que puede ser el éxito o el fracaso. La verdad que fue una liberación personal. Ya no me importaba si lo que reseñaba iba a interesar o no, ni si había que hablar de ello porque estaba de moda o de promoción. Ahora escribo impulsado con la emoción y el resultado es bastante raro, lo sé… pero para mí es natural y cualquier otra cosa sería una mentira, algo forzado. Y creo que es forzado porque no tengo los suficientes conocimientos como para hacer reseñas al uso y que, además, existen muchísimas revistas y webzines que ya lo hacen y muy bien. Las reseñas son sólo excusas de evasión.

Lo que me sorprende hoy, y creo aún no me he recuperado del susto, es esto.
Muchas gracias Santos, no sabes lo que ha significado para mí.