Tue 19 Jan 2010
“Haití no tenía futuro cuando un terremoto arrebató su presente”.
Con estas palabra despedía su último reportaje en el telediario de la noche. Carlos Del Amor ha dado un nuevo sentido a la palabra periodismo, cuyo significa está devaluado y ultrajado bajo la representación de aquellos que se enorgullecen de rellenar las horas de la parrilla televisiva. Como casi todo en estos tiempos, manda la cantidad y la rentabilidad, nada más.
Y cuando todo estaba perdido surge una voz tranquila, que habla despacio en el reinado de la prisa y que crea paisajes poéticos en una realidad que dejó de ser noticia.
Muchas gracias!