Thu 4 Feb 2010
Hace mucho tiempo que no voy a ningún concierto y probablemente no vuelva a ningún festival. Entre el cansancio y todas las horas de música, lo que más añoro son esos conciertos que vas sin saber que te vas a encontrar (en mi caso la mayoría porque debía conocer al 5% de los grupos que iban). Sin expectativas, sin pensar en nada, y muchas veces encuentras algo único, la fuerza de la sorpresa…
Pensando en el Tanned Tin que acaba de finalizar, me he acordado de la chica auditori y me he lanzado a leer como fue (porque seguro que fue) esta edición:
http://pensamientosdecolores.blogspot.com/2010/02/de-vuelta-del-tanned-i.html