Contempopranea llega a su décima edición situado entre los tres mejores festivales de nuestro país en todas las encuestas de las más prestigiosas revistas de prensa. En contra de otros festivales masivos, este festival sigue siendo fiel a sus principios: mismo lugar (Alburquerque, Badajoz), mismo escenario (la ladera del Castillo de Luna), número limitado de asistentes (4000 personas), promoción de la escena indie española (la actuación de grupos extranjeros es ocasional), ayuda a los nuevos grupos emergentes (este año hay concurso maquetero), cuidado del público (año tras año la organización intenta y se preocupa por mejorar las instalaciones para que la gente se sienta más a gusto), etc...
Con motivo de este aniversario de, no podemos negarlo, uno de nuestros festivales favoritos, hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Agustín Fuentes, director del festival, que, amablemente ha contestado a nuestras preguntas, y así hemos podido conocer un poco más este Contempopranea
Remontémonos 10 años atrás... ¿cómo comenzó el festival? ¿cómo surge la idea, en Extremadura y, sobre todo, en Alburquerque?
Nos gustaba tanto la música independiente que decidimos montar este festival, aunque ya veníamos desarrollando otro tipo de actuaciones de música en directo desde los años 80. Finalmente el fruto de todo aquello fue el festival Contempopranea,. Alburquerque siempre acogió bien nuestras iniciativas culturales por lo que no había que buscar un lugar más idílico que nuestro propio pueblo, el lugar de nuestra residencia los 365 días del año y que además cuenta (a pesar de las limitaciones como pueblo) de un encanto particular que lo hace único.
Transcurridos estos 10 años, ¿cuál sería vuestro balance?
Muy positivo y satisfactorio. No hay nada más gratificante que hacer lo que más te gusta y que además salga bien, que tenga el respaldo de todo ese público que, año a año, nos acompaña desde cualquier parte del país. Pero sobre todo, satisfechos por haber puesto nuestro granito de arena en beneficio de la escena independiente nacional.
Aunque nos perdimos las cuatro primeras ediciones, desde que asistimos hemos observado una clara línea ascendente. La mayor parte de la gente que asiste suele repetir el año siguiente ¿en qué crees que se basa el éxito del festival?
Es posible que por varias razones: la coherencia artística, el marco incomparable, el ambiente acogedor y familiar....
Uno de los encantos del festival, a nuestro modo de ver, es el lugar donde está emplazado. La ladera del castillo de Luna es un paraje fascinante, pero esto supone una limitación en cuanto al aforo. En contra de otros festivales que, a medida que van teniendo éxito, van cambiando el emplazamiento para tener más público y generar más dinero, vosotros seguís siendo fieles al recinto... ¿habéis pensado en cambiar de sitio?
Somos conscientes de la limitación del lugar. En detrimento de no poder ampliar el número de espectadores y, por consiguiente, de un mejor cartel, es preferible subir algo más la entrada y seguir manteniendo el encanto del lugar y en un futuro ya se verá si se puede seguir sosteniendo el festival en el mismo sitio. Será cuestión de ir pensando en alternativas dentro de Alburquerque....
Después de estos 10 años siendo testigos directos de la escena indie nacional, ¿cómo véis la evolución musical en estos últimos años?
El pop y el rock indie también se mueven por tendencias o las modas del momento, pero en general goza de muy buena salud. El único “pero” es que hay más bandas desconocidas que las que se conocen. Existen ahora mismo unas 100 bandas estupendas que están en el subsuelo maquetero sin posibilidades de fichar por nadie porque la industria musical está en sus peores momentos y esto puede provocar desgana en la necesaria regeneración del pop independiente nacional. No podemos seguir manteniendo una escena con los mismos nombres de siempre, es fundamental generar nuevos nombres pero sin la ayuda de la industria musical me temo que no va a ser posible.
Resulta sorprendente que un festival que no sea de jazz o clásico o medieval, tenga el respaldo de las autoridades no sólo locales sino también regionales. ¿Cómo se consigue convencer a los responsables de cultura extremeños?
Ahora tenemos más respaldo que hace cinco años, pero porque les hemos demostrado con el paso del tiempo (y porque somos tozudos) que era verdad lo que decíamos. Las razones que convencen a los políticos para seguir apostando son: ausencia de altercados de orden público (cero en diez años), gran repercusión mediática del festival por todo el país, nuestra contribución al aumento del turismo y la seriedad de nuestro proyecto.
Hay un dato que siempre me resulta espectacular y es cómo el festival se acopla a la vida normal del pueblo. Llegas a la plaza y ves cómo la gente está en las terrazas, en los bares, con una tranquilidad pasmosa y, de repente, giras a la derecha, subes la pequeña cuesta, cruzas la puerta de entrada del festival y parece como si viajaras en el espacio o algo así, como si estuvieras en otro mundo... ¿Qué tal es la relación festival/indies con los habitantes de Alburquerque?
Los Alburquerqueños son gentes dispuestas siempre con quienes nos visitan, no hay más que darse cuenta del número importante de casas que se alquilan para el público “indie”. La generosidad con la que los habitantes atienden y confían plenamente en nuestro público a la hora de dejarles por unos días sus viviendas y sus enseres, es un dato que dice mucho y que posiblemente hubiera sido imposible si en estos díez años el público del festival no hubiera dado muestras de su exquisita educación y buenos comportamientos con el pueblo y sus gentes.
Por lo que nos toca un poco más de cerca y al ser un festival extremeño, hemos visto cómo se ha pasado de tener una media de cuatro grupos de la región a no tener ninguno en la pasada edición... ¿cómo véis la escena extremeña actual?
Cuando la escena extremeña nos ofrece algún grupo que nos convence, entonces nos volcamos con ello, y es lo que hemos hecho siempre. Hemos pecado de proteger lo nuestro, cuando lo de aquí merece la pena ser exportado. Últimamente estamos observando que ha aumentado el gusto por el pop en Extremadura, cuando hace no demasiados años la mayoría de las grupos de aquí eran “rockeros”. Posiblemente el festival Contempopranea haya contribuido a este cambio, y ahora mismo tenemos la mira puesta en varias formaciones que darán que hablar: Cajón de Sastre, Pequeño Tio y Panorama.
Mientras que muchos ven resignados a la música como herida de muerte, en contradicción, parece que la fórmula del festival funciona. Cada año hay más festivales y parece que el público llena los recintos... ¿es esto cierto o es sólo una apreciación de alguien que lo ve desde fuera? ¿sentís esta “competencia”?
Afortunadamente, para los que tenemos que trabajar duro en organizarlos, es así, porque si después de todo el esfuerzo no se llenaran……. Además, los festivales que mejor funcionan son los que nos hemos especializado en algún tipo de escena o corriente. El público lo agradece en todos los sentidos. Y si es cierto que si hace unos años costaba medio llenarlos, ahora mismo no van muy mal, cuentan con un público suficiente que permite poder seguir haciendo frente a las diferentes producciones. Incluso hemos notado (por nuestra parte) como hay algún que otro festival “parecido al nuestro” que ha surgido posteriormente quizás influenciado por el “éxito” del Contempopranea, y eso nos parece muy bien.
Muchos critican que Contempopranea no contrate grupos extranjeros, ¿esto es un problema de presupuesto? ¿ o es simplemente que el festival está centrado, sobre todo, en la escena indie-pop española?
Es un poco de las dos cosas. Por un lado, que la filosofía de este festival es apoyar a nuestra escena nacional y por otro, que para poder contratar algún artista internacional (esos nombres a los que a todos nos gustaría ver) necesitaríamos como el doble de nuestro aforo para hacer frente a los costes, y eso ahora mismo con las limitaciones de espacio que tenemos en “el paseo de las laderas” es imposible.
Después de muchos festivales, siempre he pensado que Contempopranea es de los pocos que cuidan al público, siempre me he sentido muy a gusto (si exceptuamos la edición del 2003, donde hubo momentos de agobio). Este año, respondéis a las críticas sobre la zona de acampada habilitando autobuses a la Codosera (por cierto, una auténtica maravilla).
Hay que ser muy conscientes (y esto quizás no lo entienda tanto el público que viene de otras regiones más prósperas) de las limitaciones que tiene un pueblo extremeño de poco más de 6.000 habitantes para hacer frente a todo lo que se le pide. Sabemos que el Ayuntamiento de Alburquerque está haciendo todo lo posible (dentro de sus posibilidades) para que las instalaciones de la piscina y de la zona de acampada mejoren. Me consta, además, por el propio alcalde de la localidad, que el Ayuntamiento va a acometer para finales de este año un proyecto de zona de acampada junto a las nuevas piscinas municipales, que ojalá podamos ver en la undécima edición.
Una curiosidad: cuando empiezas un proyecto tienes esa ilusión de la novedad, de hacer un sueño realidad. Después de diez años ¿cómo sigue esa ilusión para meterse otro año más en el follón de preparar un festival? ¿Sentís que ya lo habéis conseguido todo o todavía os quedan cosas por hacer?
Buena pregunta. Precisamente en ella podíamos resumirlo todo, porque si todo esto funciona, porque si hemos llegado a 10 años, es porque seguimos disfrutando como niños. Aún nos seguimos emocionando como al principio. Ese espíritu del 96 sigue estando latente más que nunca. Pero nunca puedes decir “hemos conseguido lo que queríamos”, porque de cada edición aprendemos y sentimos cosas nuevas y porque nuestra intención es continuar, mejorar y seguir disfrutando con ello.
Una pregunta típica: ¿cuál es el mejor recuerdo de estos diez años, la mejor actuación, la que más os ha costado, la que más ganas teníais? ¿Y cuál sería el peor?
Lo siento, pero todos me merecen el mismo respeto, de verdad. Aunque tuviera favoritos (que los tengo, como todos), como director de la criatura no quiero posicionarme. Creo que absolutamente todos los artistas que han pasado por el festival me merecen un gran respeto y admiración, y sinceramente de todos hemos tenido muy buenos momentos para recordar.
Aunque sea temprano y aún con sol, lo cierto es que las dos primeras actuaciones de cada día son esperadas con mucha atención porque siempre es una oportunidad preciosa para descubrir grupos nuevos... este año además, concurso de maquetas, revelación de Portugal... ¿es un riesgo necesario (porque se podría llenar el cartel con grupos conocidos para atraer a más público)?
Ese es el riesgo que más me gusta, porque creo que el mejor público del festival es el que se congrega a las 21:00 horas para descubrir el futuro de la música juvenil contemporánea. ¡No sabes lo que disfruto personalmente con esas actuaciones¡ ese sonido fresco, amateur, sincero….. creo que ahí es donde reside el verdadero espíritu indie del festival y eso no vamos a perderlo nunca.
Si tuvieras la oportunidad y el presupuesto necesario para traer a cualquier artista, ¿a quién te gustaría ver sobre el escenario de la ladera del Castillo de Luna?
Aquí sí pienso mojarme, y espero que algún día se haga realidad. Para mí sería todo un honor tener a Morrissey, el artista que, desde The Smiths fue el responsable para que a mí y a mis amigos de aquella época nos empezara a gustar una nueva música: el indie pop.
¿Está cerrado el cartel para este año o guardáis alguna sorpresa para el final?
Creo que ocho grupos por día está muy bien, más sería saturar el cartel y crear problemas de producción técnica. El cartel tiene todo lo bueno que podría tener esta décima edición. Están casi todos los mejores grupos de nuestra escena. Ya sé que falta algún nombre pero “nadie es perfecto”.
Gracias y que lo disfrutéis.
Sin duda disfrutaremos, un año más, de uno de los mejores y más carismáticos festivales que se celebran en nuestro país.