Concierto de Aries + Negro

Thursday, April 24, 2014 - 22:00
Madrid

En el concierto de ARIES, en la sala El Perro de la Parte de Atrás del Coche de Madrid, una chica, Natalia Umpierréz, dibujaba sueños circulares con lluvia de plumas y colores brillantes, libros y pájaros volaban sin tiempo por el escenario al ritmo de su melodía, un collage de deseos dorados, imágenes intermitentes que laten unidas. Unas nacen, otras desaparecen, unas crecen, otras se reproducen en sorprendentes mutaciones aleatorias Mientras hubo música, hubo magia. Mientras encontrábamos nuestro sitio en un formato de concierto extraño y desconocido, el sueño hipnótico circular te ayudaba a despegar y huir de allí. Mientras buscábamos la bella voz de Isa desaparecida entre decenas de botones, cables y aparatos electrónicos, los círculos creaban puentes hacía el recuerdo de canciones que escuché mil veces. Lástima que cuando casi recuperamos nuestro espacio llegó la luz que anticipaba el final. La sala se ilumina y te deja huérfano de sueños extranjeros, perdido entre las voces de la soledad de un insomne en otra noche extraña.

Un concierto que comenzó con desconcierto. Un concierto tan esperado que empezó desesperado. En el eterno y repetido debate, el del esfuerzo duplicado del que no entendió por qué hubo esa necesidad. El desafío del tiempo, la injusticia del balance tan desproporcionado. Si hay un motivo para los retrasos desproporcionados ojalá pudiera oírlo y, quizás, tratar de entenderlo.

El concierto comenzó con el agradable desconcierto del que se sienta enfrentado sobre su guitarra como si fuera un sitar, como si pudiera hablar y gritar con ella, en un extraño dialogo de sonidos que golpea y acompaña a la melodía. Pero cuando la guitarra recuperaba su posición normalizada, el dialogo subía de tono, aumentaba el desconcierto y aterrizaba maltratado en una peligrosa desesperación. Negro, la ausencia de color, extraño ingrediente para el prólogo del arco iris de este libro nocturno.