Activando la disidencia

Artista: 
Fecha: 
Tuesday, February 14, 2006
Formato: 
L.P.

Un sobresalto despierta todos mis sentidos adormecidos en medio de una noche que pretendía ser tranquila. Recuerdos de un viaje extraño en un vagón de tren. La gente, que abarrota el compartimento, se encuentra sumida en sus propios pensamientos. Mientras, observo cómo el paisaje avanza rápidamente hacía mí, sin que pueda hacer nada por detenerlo. Imágenes que el tiempo arrastra a gran velocidad. Cuando la mente reacciona y lo identifica, cualquier tipo de expresión de vida se encuentra ya a kilómetros de distancia, inalcanzable, sin saber cuál será el destino. Sin saber muy bien a dónde voy. Sin saber si me habré equivocado de tren.

En ese momento de incertidumbre parece que llega un recuerdo para salvarme, para detener el tiempo, para no olvidar a dónde voy, para dejar el tren en el siguiente andén y empezar de nuevo. Bloomington hablan de ese sobresalto, del despertar de un sueño extraño. Con un nuevo disco ya terminado como equipaje, sólo tenían que seguir las vías que otros ya habían puesto. Un viaje conocido que recorrían arrastrados por la inercia de sus dos primeros discos. El despertar fue doloroso, pero con la adrenalina que da el riesgo, con la conciencia a salvo del que nada tiene que perder, abandonan lo conseguido, presente y pasado, para embarcarse en un nuevo viaje, donde los milagros no existen, sonriendo al tiempo, detenido esta vez, curioso por conocer a aquellos que osan enfrentarse a su poder.

“No se admiten máscaras”, reza el cartel que cuelga sobre la única entrada a ese destino desconocido. Sin nada que oculte su desnudez, las letras de su mensaje cobran la inmediatez del idioma de su público más cercano. La imaginación, paralizada cuando el entendimiento requiere el esfuerzo de la traducción, empieza a volar libre en todo aquel que se acerca a descubrir sus nuevas canciones. No quieren dejar que nada enturbie aquello que quieren que sea el protagonista de esta historia. Con un nuevo compañero de viaje, las guitarras ahora arropan canciones que por primera vez tienen vida propia. Las distorsiones, presentes en otros momentos, quedan ahora reservadas sólo para pasajes que requieran de más contundencia sin que por ello pierdan ni un ápice de intensidad.

Buscando aquello que active la necesidad de preguntarse el sentido de nuestras acciones y de todo lo que nos rodea. Animando a que surja la pregunta dentro de los cuerpos que la sociedad adormece. Huyendo de ese miedo ficticio al fracaso, a perder lo que no tienes, pero que aún así impide movernos; para que afloren esos pensamientos que todos llevamos dentro y que están esperando a que alguien o algo los despierte.

Nueve canciones que forman parte de una película de título Activando la disidencia, sin silencios, formando un todo, donde música y letra se funden para ir desgranando un argumento, una historia donde una mente inquieta busca respuestas sobre todo aquello que le rodea y no entiende. Como en la mejor de las películas, hemos de quedarnos hasta el último momento sentados en nuestra butaca, esperando a los créditos que ponen el punto final a un trabajo llamado a romper los tópicos de un disco de rock, hecho por aquellos que ya rompieron los moldes de una banda de rock al uso, esos tópicos con los que la industria se empeña en inundarnos cada día.

Desde la admiración que provoca aquel que se embarca en un nuevo destino, dejando de lado lo conseguido, diciendo adiós al miedo que rodea al cambio. Activando la disidencia invita a sentir nostalgia, como las princesas de Aranoa, por eso bueno que está por llegar, por ese día sin inviernos que llegará y que uno espera saber reconocer. 

 

Bloomington